Las intromisiones
ilegítimas y no consentidas en mi esfera privada. Se manifiestan de muchas
formas distintas.
formas distintas.
Una de ellas es la utilización indebida que desde hace años
hace mi mujer de mis maletas y bolsas de viaje.
hace mi mujer de mis maletas y bolsas de viaje.
Siempre me encuentro dentro de
ellas algún objeto suyo, ya sea su neceser, ropa, libros o lo que sea.
ellas algún objeto suyo, ya sea su neceser, ropa, libros o lo que sea.
Le tengo
dicho que cada maleta o bolsa es de uso privativo, exclusivo y excluyente de
cada uno y que me irritan sobremanera esta clase de sorpresas pero no parece
haber aprendido la lección.
dicho que cada maleta o bolsa es de uso privativo, exclusivo y excluyente de
cada uno y que me irritan sobremanera esta clase de sorpresas pero no parece
haber aprendido la lección.
Otra de ellas es el uso del reposabrazos del coche
ubicado entre el asiento del conductor y el del copiloto.
ubicado entre el asiento del conductor y el del copiloto.
Entiendo que el uso
del mismo se atribuye al conductor para su mayor comodidad, y aunque no me
consta, dicho sea de paso, que exista ninguna norma escrita al respecto, es un
tema de sentido común.
del mismo se atribuye al conductor para su mayor comodidad, y aunque no me
consta, dicho sea de paso, que exista ninguna norma escrita al respecto, es un
tema de sentido común.
Pero lo peor intromisión es la de las visitas sorpresa a
casa a horas intempestivas de la familia política, problema que se agrava si
ésta es demasiado numerosa. Si estoy solo directamente finjo no estar y no abro
la puerta pero con mi mujer y los niños en casa el asunto se complica.
casa a horas intempestivas de la familia política, problema que se agrava si
ésta es demasiado numerosa. Si estoy solo directamente finjo no estar y no abro
la puerta pero con mi mujer y los niños en casa el asunto se complica.
Descobriu-ne més des de Mis Bitàcoras.
Subscribe to get the latest posts sent to your email.