Deja de Leer, no quiero champán…

Estas en la fila 12, justo tras las de emergencia, lees. De hecho no paras de leer. Estas detrás de la barra ofreciéndome champán, ofreces, no paras de ofrecer. Te miro, y sinuosamente te desplazas. Te miro, y, sin ni siquiera mover tu mirada pasas una página con una sonrisa hastiada. Me quieres en el…