He de reconocer que mis tatuajes son pequeños, anodinos, y sin muchas pretensiones, algo así como apocados y ligeramente cutres. La primera vez que me hice uno tenia unos 17 años, y en esa época los únicos que llevaban tatuajes eran los hippies de alta alcurnia, los punks de baja estofa, drogadictos y expresidiarios, y…