No sé si es que fue San Valentín, que la situación política acojona, o que leer más prensa me ha tocado la cabeza.
El caso es que tras unos vinos y cervezas domingueras con los amigos, la respectiva ración de historia de desamor que tocaba el día del Love is (at least commercially) in the air, e hilando entre tapas y pinchos, una oscura conclusión se formó en mi cabeza.
El amor acaba pareciéndose a los desahucios. Les cuento.
Sabíamos que uno de nuestros amigos estaba jodido con la novia y que mejor momento para exaltar la soltería que San Ballantines, de toda la vida. No nos apetecía nada sacar el tema pero un valiente kamikaze hizo la pregunta de rigor. ¿Qué tal estás con XXXXXXX?
La mesa redonda cerró los ojos y puso cara post chupito de tequila como si hubiésemos abierto la caja de Pandora y un chorro…
View original post 600 more words
Descobriu-ne més des de Mis Bitàcoras.
Subscribe to get the latest posts sent to your email.
