Volviendo…

La verdad de todas las verdades no existe, y todos, cada uno a nuestra manera nos cocinamos los huevos, o las patatas, a la manera que mejor se nos ponen. Dejar el blog cerrado tanto tiempo y reabrirlo, impone un trabajo horroroso que consiste en leerse a uno mismo. Viene a ser como masturbarse, pero sin esa dosis final de placer puntual, ínfimo pero significante. Releerse tiene algo más de spank, mucho cuero negro, látigo activo y poner cara de perro a que tu mismo te pegues. Un autoabofeteo sin igual.

¿Cuanto tiempo llevo escribiendo, quizás desde el 2008? ¿O 2010? No he sabido aguantar hasta el final de los finales del blog para releer vete a saber que. ¿Que escribía hace 15 años? ¿Porque lo hacía? Y porque, sobretodo, ¿tengo siempre ganas de volver a hacerlo? Divorciarse fue una tortura china que me queda lejos, pero tener que cerrar momentáneamente mi blog fue una auto puñalada trapera. Escribo auto porque lo mío con la ley fue tan ajetreado que la última cosa que quería era tener que justificarme por cualquiera de mis escritos.

Pero el tiempo ha pasado, tanto, que a veces hasta recuerdo esa trifulca con cierto cariño y épica. Algo así como una película de romanos donde solo se recuerda y ve lo bello, cuando en realidad se violaban, cortaban gaznates, y mataban como si no hubiera un mañana digno. Pero el tiempo es lo que tiene, lo convierte todo afortunadamente en una puta anécdota más de tu vida. Y cuantas anécdotas en este blog que reabro.

Me molestaba no poder escribir; seamos sinceros, me molestaba no poder publicar lo que escribía, algo así como retroalimentar un ego bastante anémico y jodido. Porque por encima de todo, estos tres últimos años han sido muy muy intensos, y yo uso este blog como mi Instagram y la puerta del baño de cualquier bar,  como si fuera un cuaderno de bitácoras, notas un poco por todas partes que me recuerdan de dónde vengo, donde estoy y sobre todo a donde voy. Supongo que por ello mi queridísima abogada me lo clausuró ipso facto cuando cayó en él un sábado por la tarde. Recuerdo que me llamó y me dijo, si eso es tuyo, ¡descuélgalo ya! Fue como un tiro en la rodilla o que me arrancaran una muela sana.

De todas maneras, esto es una nueva epoca, un nuevo capítulo en este blog que ha vivido mucho, el blog era como el prólogo de un presente y la idea fugaz de un futuro que es. Prometo hablar de amor, no meterme mucho con el alcalde y deleitaros o no, con mi día a día, me gustaría que se convirtiera en un blog de frutería, o un apunte diario de las putadillas y las sonrisas de esta vida. Sé que a menudo será otra cosa, pero que conste que la intención estará allí. Sera como volver a escribir la cancion de nuestra vida!


Descobriu-ne més des de Mis Bitàcoras.

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Deixa un comentari